Enviado por Luis Martínez | 0 Comentarios
De acusadores a acusados
Durante meses los perredistas se encargaron de denunciar, una y otra vez, un fraude electoral que hasta la fecha no han podido demostrar. Acusaron al Gobierno Federal, al PAN, al IFE y a una larga lista de empresas como los responsables de dicho fraude. Todos los perredistas lo hicieron, lo mismo los de Nueva Izquierda como los de Izquierda Unida. Todos se unieron, respaldaron o por lo menos toleraron el cierre de calles, las agresiones a ciudadanos y periodistas que no coincidían con su manera de pensar(?), se unieron también a la toma del Congreso y al teatro de la “presidencia legítima”. Nadie, salvo Cuauhtémoc Cárdenas, levantó la voz en contra de esas acusaciones sin fundamento.
Y ahora que ha pasado más de una semana de la elección interna del PRD, las acusaciones de fraude vuelven pero ahora entre los mismos perredistas. Los acusadores y acusados son todos de casa, y es que ambos grupos, Izquierda Unida y Nueva Izquierda, se señalan de haber convertido la elección interna en una auténtica porquería.
Por su parte, Jesús Ortega, candidato del grupo Nueva Izquierda, manifiesta que defenderá su triunfo “hasta las últimas consecuencias”, mientras que a Alejandro Encinas, de Izquierda Unida, en la hermandad de López Obrador ya lo llaman “el virtual presidente nacional del PRD”.
El resultado final aún parece lejos de darse a conocer, y tampoco está claro si Encinas u Ortega lo reconocerán. Otra alternativa sería la anulación de la elección, pero esto tampoco garantizaría estabilidad al interior del PRD, lo que hace ver que ese partido está realmente envuelto en una crisis que se puede complicar aún más.
Será que, como dice Alfonso Romero de Trinchera Ciudadana, el PRD y López Obrador ¿tienen sus días, políticamente hablando, contados?


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