Enviado por Luis Martínez | 0 Comentarios
La ‘doctrina del shock’ (o The shock doctrine)
Seguramente no hará falta que explique el título de esta entrada, pues apuesto a que la gran mayoría tiene una copia (o más) del correo electrónico que lleva ese nombre.
Se trata de una de esos ‘emails cadena’ que circuló demasiado en los últimos días por internet. Yo perdí la cuenta de la cantidad de veces que lo recibí.
Aunque el mencionado correo electrónico está lleno de tonterías, sólo quiero hablar sobre dos puntos.
Al tratar de explicar el porqué el Gobierno utilizó este asunto, del ahora llamado virus A H1N1, para desviar la atención y pasar a segundo plano dos noticias, el email dice:
La situacion en Mexico es similar, el mismo jueves por la noche el Senado de la Republica estaba aprobando la iniciativa de ley para legalizar las drogas, con lo que se permite la portacion de dosis minimas de marihuana, cocaina, opio, cristal y otras drogas; perdonen mi falta de atencion, pero no he visto en ningun noticiero que hayan hablado de esto y la ley sera puesta en aprobacion por la camara de diputados el dia de mañana (martes 28).
Falso. No es una legalización de las drogas, como luego se contradice enseguida, es precisamente una ley que permitirá la portación de una cantidad mínima de droga para uso personal. Además, en la nota que se enlaza está aclarado (con lo cual es obvio que no está legalizada): “A un consumidor, cuando se les detenga hasta en dos ocasiones se les invitará a acudir a centros de atención. Por tercera vez, se les obligará a ir a un centro de rehabilitación. Y se preserva la prohibición administrativa de consumirla en sitios públicos.”
Dicha ley tiene un apartado interesante que se espera pueda combatir al llamado narcomenudeo, que hasta ahora rara vez es molestado, pues aunque todos hemos sabido de casas o personas que venden droga, poco podíamos hacer al tratarse de un delito federal. Ahora no será así y los municipios podrán ocuparse de este tipo de delitos.
Así entonces, no se trata de la legalización de las drogas, de hecho, ojalá fuera así, yo incluso lo celebraría, pero lamentablemente para eso aún falta mucho.
Lo que me extraña es que todos estos revolucionarios que ven un complot del Gobierno para distraer su atención y aprobar esta ley, se estén espantando, con lo cual a mí me vuelve a quedar claro que en realidad son unos conservadores, son la verdadera ultra-derecha.
El otro asunto que me llamó la atención fue el relacionado al préstamo de 47 mil millones de dólares por parte del Fondo Monetario Internacional al Gobierno de México, y esto es lo que dice el correo electrónico:
Por otra parte, el 18 de abril, el Fondo monetario internacional aprobó un credito de 47,000 millones de dolares que solicito el gobierno de mexico para afrontar la crisis, si 47,000 millones, osea U$47,000,000,000 o bien $658,000,000,000 de pesos mexicanos, en un plazo de un año, esto significa que si habia deuda externa, ahora la hay y en grande, pero como siempre el que paga es el pueblo, pero regresando al tema, los noticieros solamente dieron la noticia, no hablaron del riesgo que significa un prestamo de tal magnitud ni como afecta a la poblacion.
Aquí ocurre lo mismo que en el asunto de las drogas mencionado arriba, y es que sí hubo información y no de ahora, sobre ambos temas se habló desde hace semanas en noticieros de televisión y radio, programas de opinión y columnas de periódico. El problema está en que la gente no se quiere enterar o prefiere informarse de otros temas.
Un ejemplo. Hace unas semanas Alma publicó una entrada criticando precisamente que la gente, y en consecuencia los medios (siempre diré que la televisión es el reflejo de la gente, no al revés), le dieran mayor importancia al despido de un entrenador de fútbol que al asunto del préstamo:
México pide préstamo al FMI por 47 mil millones de dólares, y lo único que interesa al país, al menos por el momento ha si lo han dejado ver los medios de comunicación, es el despido de Eriksson de la selección mexicana.
En los pasillos de múltiples oficinas, el tema que predomina es el pésimo desempeño de la selección así como la mala dirección al equipo tricolor y como alguien tiene que pagar el mal desempeño de los integrantes pues le toco al sueco…
Sin embargo poco o pocos nos hemos percatado de la relevancia que implica que México haya solicitado un préstamo al Fondo Monetario Internacional, un dinero que se ira directamente a las reservas del país, un dinero por el cual tendremos que pagar 1,269 millones de dls de intereses sobre el monto total, pago que se hará de manera anual.
Quizá en ese momento no se les ocurrió decir que el despido de dicho entrenador fue un complot del Gobierno para que los mexicanos no se enteraran de dicho préstamo. No hubiera sido rara tal acusación, pero la realidad es que la mayoría de la gente tiene otras prioridades en información, no es que no haya información, lo que no hay es interés y en consecuencia los medios (tv, radio o periódicos) pondrán en primera plana lo que consideran pueda vender más.
Un apunte acerca de los supuestos liberales que se han creído, a pies juntillas, lo que dice ese correo electrónico. Y es que desde mi punto de vista es cierto que hubo mucha paranoia. De un lado quienes exageraron con las medidas de prevención, pero también (y estos me resultaron más graciosos), los que exageraron con las teorías de complot y el tener la idea de que los querían engañar. Las dos reacciones surgen de lo mismo: paranoia.
Para concluir, a los que compraron la idea de que todo fue un fraude, una farsa, les diré que no son críticos, si lo fueran criticarían por igual las dos versiones.
Pero no es lo que hacen, atacan a quienes, dicen, creen todo lo que ven en televisión, pero luego nos ponen el ejemplo: un email terriblemente mal redactado y con faltas de ortografía, una presentación en Powerpoint con animaciones que haría un niño de primaria, o un vídeo mal editado y publicado en Youtube y voilà, ellos se lo creen. De risa.

