Jun 11, 2009

Enviado por Luis Martínez | 3 Comentarios

Entrevista a Luis González de Alba

Cada que se presenta la ocasión recomiendo leer a Luis González de Alba, tanto sus libros como sus columnas. No recuerdo bien cuándo fue que lo descubrí, pero calculo que tenía al rededor de 18 años cuando comencé a leerlo en la revista Contenido, en donde publicaba una columna llamada “Un Vaso de Agua”.

Con Luis González de Alba logré entender lo que ya en ese momento me parecía una incongruencia: el hecho de ver a intelectuales y líderes del movimiento estudiantil del 68 arropando al PRD, en ese entonces encabezado por el priista Cuauhtémoc Cárdenas.

No entendía cómo por un lado denunciaban la represión de un gobierno priista, y por otra parte apoyaban a alguien que había salido de ese mismo partido.

Aún recuerdo la frase de uno de sus artículos: “Podemos concluir que el PRD, todo él dirigido por ex miembros del PRI, no es la refundación del PRI, sino lo más viejo y lo peor del PRI”.

En la actualidad el PRD trata de revertir el daño que le dejó otro priista que, inexplicablemente, por ser conservador y anticuado, se adjudicó la bandera de una supuesta izquierda.

Y hoy precisamente quiero recomendarles una entrevista en donde Luis González habla de esa ultraderecha que algunos llaman izquierda, del movimiento estudiantil del 68 en donde él fue uno de los líderes, y de la incongruencia que hay en personajes como Carlos Monsiváis.

No sólo recomiendo leer a Luis González de Alba, también pienso que está siendo un poco desaprovechado, pues es raro verle en entrevistas o programas de opinión, en donde sin duda podría hacer un gran aporte.

Así entonces, los vídeos que pondré abajo son del programa En Contexto, transmitido el año pasado por Televisión Azteca y que es conducido por Pablo Hiriart y Jaime Sánchez Susarrey.

Espero resulten de su agrado porque de verdad, vale mucho la pena verlos.

Continuación de la entrevista: 2da parte, 3ra parte y 4ta y última parte.

  1. Quarry Beat dice:

    Si no hubiera sido entrevistad por Hiriart, le hubiera creido. EL tal González de Alba se me hace un farsante

  2. Estimado Don Luis González, habla usted de mentirosos (http://impreso.milenio.com/node/8655273), quien mejor mentiroso y tramposo que usted, que pretende que la humanidad se coma el cuento de que la pedofilia es buena para la infancia?
    Debería darle verguenza, si escogió usted ese camino irrespetable, habría de saber que no por siempre permanecería impune, ante la justicia o ante la sociedad, ante los niños mismos, no se de que clase de mentiras habla, o es que hay mentiras buenas y malas? La pedofilia, según usted es necesaria para los niños, seguramente por solapada; la pedofilia que usted nos pinta es buena: porque en la imaginación del crimental pedófilo hay una imagen de un niño desnudo, indefenso y provocativo que le llena las cavernas de su segunda cabeza, de sangre, se satisface, suda, cierra los ojos y consigue el orgasmo, aun cuando, usted diga que es solo amor lleno de música; falla universalmente, sabía que la pedofilia divide inversa y proporcional la la edad del depredador con la de su “enamorado” sexual? Es decir, a menos edad del niño, más disfrute, a mayor edad del depredador pedófilo menor placer si las imágenes (mentales o gráficas sensoriales) son muy cool… Como sucede esto? Explíquelo, usted que también ha estado en el vientre de la bestia y parece conocerlos muy bien. Será interesante dedicarle algunas letras en nuestros sitios, lo merece, por mentiroso, claro.
    Que más oculta usted respetable señor? Suelen en México algunas personas dar sorpresas, nos tiene algo guardado finalmente?
    Joshua
    CIA-P
    Central de Inteligencia Antipedofilia.
    * Un link que quizá le interese (se dan la mano): Literatura Maniaca
    http://literaturapedofilia.blogspot.com/

  3. Respecto al comentario anterior. Le pido que lea de nuevo con atención el artículo “Paidofilia hay buena y mala”, pues aunque celebro que esté usted en contra del abuso infantil me parece que hubo un grave problema de entendimiento ocasionado en gran medida por sus prejuicios. Por otra parte, su comentario además de generar animadversión en contra de una persona, acaba por “desacreditar” su desempeño profesional y calidad moral aun cuando, estoy seguro, las desconoce. Tenga cuidado con los juicios de valor a la ligera porque todos nos convertimos en esclavos de nuestras palabras, y el adjetivo infame que lanzamos al otro es quizás el mismo que termine por definirnos mejor. Un fuerte abrazo.

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