Ex-Cárcel de León

Debido a lo rutinario que se vuelve caminar entre las calles de nuestra ciudad, pasamos por alto la historia que hay detrás muchas de nuestras calles o edificios. Quizá por eso la mayoría de las veces no tenemos idea de lo que esos lugares tienen que contarnos acerca de la identidad de la ciudad o hemos dejado de notar lo mucho que van cambiando con el paso del tiempo.
En esta ocasión, quiero dedicar algunos párrafos para hablar sobre el edificio de la ex-Cárcel Municipal de León.
De acuerdo a información consultada en el Archivo Histórico Municipal, este edificio fue fundado como hospital en 1582 por Alonso de Espino. El nombre de este hospital era San Cosme y San Damián, mismo que terminaría siendo trasladado al barrio de San Juan de Dios en 1617.
Fue en 1899 cuando el edificio comenzó a ser adaptado y reacondicionado para ser inaugurado como cárcel en 1902. Y este fue el uso que tuvo hasta 1985, cuando la cárcel fue movida a donde actualmente se encuentra, en la carretera León-Cuerámaro.
La fuga.
Quizá uno de los anécdotas más recordados, y documentados, es el de la fuga de once reos que sucedió en la década de los 80. En un recorte de periódico de aquel tiempo, puede leerse una nota al respecto:
Obsoletas medidas de seguridad que siguen utilizándose y un contubernio de los celadores, no descartado, permitieron que ayer por la madrugada, once reclusos de la vieja cárcel local, entre ellos tres peligrosos homicidas, consiguieran fugarse.
En punto de las 3:05 horas de ayer, tras exigir la presencia de los celadores, fingiendo que uno de los reclusos había intentado suicidarse; once convictos desarmaron con asombrosa facilidad a los guardianes, golpearon a dos policías preventivos que se interponían en su paso, y sin otro obstáculo se fugaron del presidio.
En otra nota, se informa que tres reos, de los once que se dieron a la fuga, fueron recapturados:
José Raúl González Villa, fue detenido de forma casual, al echar a correr por avistar una patrulla en la esquina de las calles 27 de Septiembre y San Martín del barrio Arriba.
Poco más tarde, la preventiva de Lagos de Moreno informaba de la captura de otros dos prófugos. Héctor Navarro Camacho y Pablo Ramos Godínez, hubieron de regresar a León.
Los dos viajaban a Lagos, a bordo de un taxi Datsun modelo 74, con placas 19 EHR tripulado por Felipe García Arrona, de 23 años de edad.
En la actualidad, el edificio de la ex-Cárcel, ubicado en la esquina de Justo Sierra y Belisario Domínguez, es utilizado para albergar la biblioteca pública Wigberto Jiménez Moreno. También ahí se encuentran las oficinas del Instituto Cultural de León.
Aunque el edificio ha sido acondicionado para este nuevo uso, apenas pasando la entrada principal, aún puede verse una de las llamadas bartolinas en su estado original. Estas eran unas pequeñas celdas de castigo, en las que los presos eran incomunicados del resto de reclusos. En las imágenes de abajo se puede apreciar una foto de la bartolina número 18.
Hasta aquí la entrada relacionada a este edificio que, sin duda, es de importancia para la historia de nuestra ciudad. Agradezco la atención del personal del Archivo Histórico Municipal, que me permitieron buscar y publicar esta información en este espacio. Espero pronto volver a comentar más detalles sobre historia de León.
















Muy interesante éste artículo!! Cuántas historias más habra detras…
Interesante historia… No se si sea cierto pero se supone que el edificio de la secundaria antes llamada ETIC o PREVO sobre 20 de Enero y Lopez Mateos tambien fue carcel… o al menos lo fue temporalmente para quienes estudiamos ahi